sábado, 28 de enero de 2017

MUSEO SOTO Conferencia del Embajador Mexicano

Conferencia del Embajador Navarrete López, acompañado del Gobernador de Bolívar Álvarez Rodríguez, Jesús Soto y el poeta José Sánchez Negrón. — (Foto Felipe).

Ciudad Bolívar, 31.09.74 (Especial). •
En. México las artes plásti­cas han vivido en las últimas décadas un momento de in­tensa creación, dijo el Emba­jador de ese país en Venezue­la, licenciado Jorge Eduardo Navarrete López, al abrir en la Sala Uno del Museo Soto, la exposición de las Tablas del artista Eduardo Terrazas.
El Embajador, acompañado del pintor Jesús Soto, del go­bernador Domingo Álvarez Rodríguez y del poeta José Sánchez Negrón, que hizo la presentación, habló sobre la evolución y manifestaciones actuales de las artes plásticas en su país.
El enfoque fue panorámico, aludiendo a una de sus mani­festaciones más generalizadas y más entrañables como el arte popular mexicano que, según sus propias palabras, es una corriente que se ha veni­do revitalizando.
El arte popular mexicano, emparentado en todas sus manifestaciones con los tra­bajos de los artesanos prehis­pánicos, ha recibido y ha asi­milado influencias mexicanas y exteriores a lo largo de es tos siglos.
—Se manifiesta con una! diversidad de materiales, con un número muy amplio de diseños tanto los objetos de ornato, como los utilitarios y más recientemente se conecta con una corriente de produc­ción artesanal en la que la repetición del objeto, por for­tuna, no ha reducido su valor de objeto artístico individual, único e irrepetible.
Señaló que en México las artes plásticas han vivido en las últimas décadas, un mo­mento de intensa creación, un momento en que un gran número de artistas están tra­bajando y buscando constan­temente, nuevas formas de expresión, nuevos materiales de trabajo, están tratando de crear nuevos objetos artísticos y están borrando los límites tradicionales de la obra, creando nuevos espacios e in­ventando nuevos objetos.
Pero añadió que quienes están trabajando tradicional­mente,  quienes se han decidido sujetarse a la disciplina y a los moldes de los materiales y  de los espacios tradicionales, están buscando incesantemente lo que a su juicio es el fondo de toda obra artística,' el reflejo del creador mismo y las preocupaciones y deseos de comunicarse.
Dijo que en los trabajos de' Eduardo Terraza que presenta la Embajada de México en el Museo Soto, son apenas un ejemplo personal de la crea­ción artística contemporánea de México.
Antes de la conferencia y apertura de la exposición, fue develada una placa con el nombre del arquitecto Carlos, Raúl Villanueva, quien pro­yectó la obra del Museo Soto. En el acto estuvo presente la hija del arquitecto, Paulina Villanueva y otras personali­dades invitadas.






viernes, 20 de enero de 2017

CONFERENCIA SOBRE SOTO EL 28 EN LA UCV

La Fraternida d Guayanesa, la Escuela de Enfermería de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela y la Fundación Hermano Nectario María se complacen en invitarle muy cordialmente a nuestro acostumbrado evento mensual, el cual se efectuará el sábado 28 de enero a las 10 am, de acuerdo al siguiente
 PROGRAMA:
1.- Bienvenida a cargo de la profesora Eglée Benítez, en representación de la Escuela de Enfermería de la UCV.
2.- Presentación del Dr. David Ruiz Chataing a cargo del Dr. Carlos Alarico Gómez, presidente de la A. C. Fraternidad Guayanesa.
3.- Cine-Foro “MARIANO PICÓN SALAS: Cultura, historia e ideas”. Conductor: Doctor DAVID RUIZ CHATAING, profesor de historia a nivel universitario-categoría asociado, coordinador de la Cátedra Libre “Mariano Picón Salas”.
4.- Sesión de preguntas y respuestas
5.- Conferencia “JESÚS SOTO: Figura del arte universal contemporáneo”, a cargo del escritor CARLOS MALDONADO BOURGOIN, crítico de arte y profesor universitario, quien será presentado por el Dr. Carlos Alarico Gómez, presidente de la A. C. Fraternidad Guayanesa.
6.- Preguntas y respuestas
7.- Rifa de libros
Maestro de Ceremonia: Dr. David Chacón, Presidente de la Fundación Hermano Nectario María.
FECHA: Sábado 28 de enero de 2017
HORA: 10:00 am.
LUGAR: Auditorio de la Escuela de Enfermería de la Universidad Central de Venezuela. Avenida Miguel Otero Silva, Edif. Escuela de Enfermería, urbanización Sebucán, Caracas.

MODOS DE LLEGAR:

1.- Subida hacia Sebucán desde la avenida Rómulo Gallegos. Se cruza al llegar al semáforo de la Av. Principal de Sebucán y se sube hasta llegar a la 3ra. Transversal. Luego se dobla a la izquierda y en la primera esquina se cruza a la derecha para ingresar a la Av. Miguel Otero Silva. A los cincuenta metros está la Escuela.
2.- Salida hacia Sebucán desde la Av. Boyacá (Cota Mil): Se sigue la transversal 9 hasta el primer cruce a la izquierda donde se encontrará con la Av. Miguel Otero Silva. Allí encontrará la Escuela de Enfermería, después del Liceo "José Félix Ribas".
FACILIDAD DE ESTACIONAMIENTO GRATIS. SERVICIO DE SEGURIDAD.

BUZÓN: Se colocará el “Buzón de la Fraternidad” para que depositen su contribución voluntaria.

jueves, 12 de enero de 2017

CONFERENCIA SOBRE SOTO EN LA UCV

La Fraternidad Guayanesa, la Escuela de Enfermería de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela y la Fundación Hermano Nectario María se complacen en invitarle muy cordialmente a nuestro acostumbrado evento mensual, el cual se efectuará el sábado 28 de enero a las 10 am, de acuerdo al siguiente
 PROGRAMA:
1.- Bienvenida a cargo de la profesora Eglée Benítez, en representación de la Escuela de Enfermería de la UCV.
2.- Presentación del Dr. David Ruiz Chataing a cargo del Dr. Carlos Alarico Gómez, presidente de la A. C. Fraternidad Guayanesa.
3.- Cine-Foro “MARIANO PICÓN SALAS: Cultura, historia e ideas”. Conductor: Doctor DAVID RUIZ CHATAING, profesor de historia a nivel universitario-categoría asociado, coordinador de la Cátedra Libre “Mariano Picón Salas”.
4.- Sesión de preguntas y respuestas
5.- Conferencia “JESÚS SOTO: Figura del arte universal contemporáneo”, a cargo del escritor CARLOS MALDONADO BOURGOIN, crítico de arte y profesor universitario, quien será presentado por el Dr. Carlos Alarico Gómez, presidente de la A. C. Fraternidad Guayanesa.
6.- Preguntas y respuestas
7.- Rifa de libros
Maestro de Ceremonia: Dr. David Chacón, Presidente de la Fundación Hermano Nectario María.
FECHA: Sábado 28 de enero de 2017
HORA: 10:00 am.
LUGAR: Auditorio de la Escuela de Enfermería de la Universidad Central de Venezuela. Avenida Miguel Otero Silva, Edif. Escuela de Enfermería, urbanización Sebucán, Caracas.

MODOS DE LLEGAR:

1.- Subida hacia Sebucán desde la avenida Rómulo Gallegos. Se cruza al llegar al semáforo de la Av. Principal de Sebucán y se sube hasta llegar a la 3ra. Transversal. Luego se dobla a la izquierda y en la primera esquina se cruza a la derecha para ingresar a la Av. Miguel Otero Silva. A los cincuenta metros está la Escuela.
2.- Salida hacia Sebucán desde la Av. Boyacá (Cota Mil): Se sigue la transversal 9 hasta el primer cruce a la izquierda donde se encontrará con la Av. Miguel Otero Silva. Allí encontrará la Escuela de Enfermería, después del Liceo "José Félix Ribas".
FACILIDAD DE ESTACIONAMIENTO GRATIS. SERVICIO DE SEGURIDAD.

BUZÓN: Se colocará el “Buzón de la Fraternidad” para que depositen su contribución voluntaria.

domingo, 28 de febrero de 2016

Freddy Carreño y el Museo Soto

(El diario El Expreso  del 19 de enero de 1986 publicó esta entrevista que le hizo el periodista Américo Fernández, al entonces Director del Museo de Arte Moderno Jesús Soto, arquitecto Freddy Carreño  quien falleció en Caracas, el 11 de enero de este año, a la edad de 70 años.)


 ---O---

Vengo al Museo Soto a poner en práctica una idea Sobre la base de la experiencia que tengo en el ejercicio de la arquitectura y la Escuela de Arte, en un museo tan particular como el de Ciudad Bolívar.

*Freddy Carreño, sustituto de Getulio Alviani y Gloria Carnevali, piensa que el Museo Soto no se ha desarrollado plenamente y es un reto interesante.
*La Fundación considera que el Museo tiene que cambiar en razón de que es necesaria una nueva estructura.

Yo soy caraqueño de Santa Rosalía, una de las parroquias más viejas de la capital venezolana. Nací en 1947, cuando la democracia comenzaba a dar sus primero pasos con Gallegos. Allí cumplí toda mi instrucción primaria y secundaria hasta graduarme de arquitecto en la UCV, en noviembre de 1973, año crítico para la universidad.
Luego me dediqué al pleno ejercicio de la profesión, pero siempre reclamado por el Arte. Quería ser artista.

Acaso la arquitectura no es un arte?
La arquitectura no es un arte, aunque fue considerada como la primera de las bellas artes a raíz de una afirmación de Marco Vitrubio  Poleón, arquitecto romano del siglo primero de nuestra era y autor de un tratado de arquitectura dedicado al emperador Augusto. El hablaba de la arquitectura como un arte, pero entonces todo era arte: el arte de la música, el arte de bailar, el de cocinar, el arte de hacer el amor y, por supuesto, la arquitectura tuvo que ser considerada como el arte de construir. Los textos de Vitrubio estudiados después del Renacimiento, del clasicismo fundamentalmente, se interpretó la arquitectura como un arte y de allí hemos arrastrado ese concepto que según lo cual la arquitectura es un arte, pero en ella concurren otras disciplinas que la sacan del contexto del arte.
'Cómo debemos entonces conceptuar la Arquitectura?
Yo diría que es una actividad multidisciplinaria.
Podría catalogarse dentro del llamado arte como oficio sobre lo cual escribió el italiano Bruno Munari?
Eso es una derivación de la Banhause cuando se pretendía hacer un solo arte: arquitectura, artesanía, pintura. Por eso se lanzan a hacer unos diseños de los objetos de uso diario.
Sobre qué basó usted su tesis de grado?
Sobre un proyecto de renovación urbana. Cómo rescatar una zona marginal de Petare.
¿Tuvo alguna utilidad práctica o se interesó algún organismo oficial por su tesis?
-Al principio hubo algún interés, pero podríamos decir que la tramitación burocrática se tragó el proyecto.
¿Podría el mismo proyecto aplicarse a algún sector marginal de Ciudad Bolívar?
-En términos generales creo que sí. Haciendo énfasis en los elementos básicos.
¿Qué era lo fundamental en el proyecto?
-Los servicios y el tipo de vivienda mediante un proceso de autoconstrucción.
Si realmente te sentías atraído por las artes plásticas ¿por qué entonces no hiciste la tesis de grado con esa orientación?
-Porque eso fue el producto de una época en la que estábamos muy penetrados por los problemas sociales de la marginalidad.
El arquitecto Freddy Carreño, actual director del Museo .de Arte Moderno de la Fundación Soto, estudió varias veces en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, pero nunca pudo terminar su ciclo completo.
Pero tú pintas ¿no?
-Si me pongo a pintar pinto, pero no me he realizado como artista. Sin embargo decidí en el 80 inscribirme en la Escuela de Arte de la UCV y en estos momentos estoy escribiendo la tesis. Abordo el tema de la relación arte-arquitectura.
¿A qué vienes al Museo Soto?
-Á poner en práctica una idea sobre la base de la experiencia que tengo en el ejercicio de la arquitectura y la Escuela de Arte en un Museo tan particular como este de arte moderno de Ciudad Bolívar.
Carreño cree o considera que el Museo Soto no ha llegado a desarrollarse plenamente y piensa que es un reto interesante.
¿Quién te hizo la proposición de asumir la dirección de este Museo?
-Directamente el Maestro Soto.
¿Tenias alguna vinculación anterior con Soto?
-No muy directa. Lo conocí en eventos y actos artísticos en Caracas, no era una amistad estrecha; sin embargo, el maestro Soto que andaba en la búsqueda de un director para el Museo, se interesó en mi persona, conversamos y aquí estoy. Eso fue en julio del 85 y yo me encargué del Museo en el mes de agosto.
Seguramente que alguien sugirió tu nombre?
-Exactamente, él andaba haciendo exploraciones con personas vinculadas a la Escuela de Arte y de allí surgió prácticamente mi postulación.
¿Por qué andaba Soto buscando director para el Museo si aquí estaban Getulio Alviani y Gloria Carnevali que lo estaban haciendo muy bien?
-Bueno, ese es un problema en el que yo no me quiero meter. Es una historia archiconocida; pero creo que había cierta discrepancia entre la Fundación que preside el maestro Soto y la dirección y administración del Museo.
¿Qué condiciones te pusieron, qué te exigieron, te trazaron algunas directrices?
-Para hacerme cargo del Museo no se me exigió nada en particular, simplemente la Fundación considera que el Museo tiene que cambiar en razón de que es necesario plantear una nueva estructura y sobre esa base me he hecho cargo del museo.
¿En qué consistirá ese cambio, esa nueva estructura?.
--Este es un Museo que está incompleto, que tiene que cumplir una serie de actividades y lograr una  hacia el público, a despertar en el público un interés por todo lo museístico y motivarlo no solamente; otras actividades culturales. Para conseguir eso debe poseer una estructura toda una programación en ese camino también presenta grupos de danza, de talleres infantiles, de orientación a lo tendencia. Para todo esto es necesario una estructura o área para la investigación, programación, diseño y actualmente carece de todo, empezando porque no tiene administrador. Aquí el director lo es todo.  La organización  interna actual es como la de una Galería. Al crear una nueva  estructura se requiere de un personal especializado fundamentalmente que pueda permitir la actividad que le corresponde a un museo moderno en un lugar tan importante como Ciudad Bolívar.
¿Se supone que también requiere de un buen presupuesto?
-Esa es la parte crítica. Apenas contamos para  funcionar con 950 mil bolívares de la Gobernación.
¿Qué presupuesto solicitaste para el presente año?
-Yo presenté uno en el orden de los cinco millones de bolívares para poner a funcionar el Museo a plena capacidad incluyendo las obras de ampliación y el personal necesario.
¿Qué tipo de personal requiere el Museo?
-Hay tres niveles fundamentales actividad del museo: la actividad educativa que está dirigida al público; la científica que es de investigación y que debe hacerse previa a la realización de un proyecto y de promoción del trabajo del museo ¿Sigue la CVG con la administración del Museo?
-No. La administración la hago yo y me limito aenviar  mensualmente a la CVG la relación de gastos con los  respectivos comprobantes.
¿Quién en este momento hace el papel de Getulio Alviani?
-El señor Alviani era llamado director internacional o director artístico aunque su contrato decía que era Curador del museo que es la persona que se ocupa de todas las exposiciones que lleva el arte al museo. Su responsabilidad está en decidir en cuales  condiciones debe ir y tener la previsión y el control del proceso que significa mostrar una exposición. El director, en cambio, tiene que ver con el trabajo educativo de proyección, investigación dirigida hacia la colección para ver cómo enriquecerla, a qué artista seleccionar para que forme parte de la misma y este es un trabajo que debe realizarlo previamente antes de las compra o selección de obras para el museo. En un museo bien estructurado también hay un director artístico o consejo consultivo que en el caso del Museo Soto es la directiva de la Fundación, a la cual el director le presenta un proyecto y decide si compra o no las obras que se le propone. Aquí en el Museo Soto, Alviani compartía un poco todas esas cosas.
¿Y tú, por lo que veo, piensas volverte un Alviani haciéndolo todo?
-Por eso es que yo necesito y lo creo perentorio, cosa de vida o muerte, que se reestructure y organice el Museo de acuerdo a sus necesidades. Porque, figúrate, ¿qué ocurriría? Pasaría yo semanas y meses sentado aquí analizando órdenes de pago, firmando cheques, pendientes que el dinero alcance, consumiendo en el área administrativa el tiempo que debo dedicar a la parto museística.
¿Es este un Museo de Arte Moderno o Contemporáneo?
-Según su definición es de arte moderno. Eso lo ubica un poco atrás por lo que tendría que venir revisando todo lo que se ha hecho de unas décadas para atrás, mientras que el Museo de arte contemporáneo está planteando lo que se está realizando en estos momentos, bien sea, el arte que se vive, aunque no es una categoría estricta. Ahora, yo pienso, que ambos, el moderno y el contemporáneo, se pueda desenvolver de la misma manera.
De todas maneras yo veo que no obstante ser Museo de Arte Moderno aquí no cabe todo el arte considerado como moderno? -Ciertamente, este Museo está circunscrito al Arte Constructivista que es de origen ruso y de comienzo de este; siglo.
¿Si el arte constructivista el generalmente tridimensional, por qué se le anexa el abstraccionismo geométrico bidimensional?
-Yo creo que es una cuestión de comodidad que adoptaron ciertos investigadores y porque, además, una obra abstracta geométrica donde predominan ciertas direcciones, ciertas proyecciones ortogonales en alguna forma, aunque sea  plano, es construcción por cuanto hay un desarrollo mental que es constructivista aún cuando sea en dos dimensiones.
A propósito de dimensiones ¿a cuánto alcanza el patrimonio artístico de este Museo?
-Incluyendo las 74 obras del Maestro Soto y las adquirida con posterioridad suman 332 obras entre pinturas y esculturas a lo cual hay que agregarle 60 obras gráficas, serigrafías y
dibujos.                              
¿Cuáles son las obras más antiguas de la colección?    
 -Aquí tenemos una obra de Malevich, 1916, y unt. composición, térnpera  de Natalia Gontcharova, de 1912, ambos rusos.

¿Se ha hecho una valuación total de la colección?
-Es una de las prioridades del Museo a partir del inventario de obras que se terminó hace una semana. Una vez que se haga el avalúo quedará actualizado el patrimonio del Museo en cuanto obras de arte se refiere.
¿Qué proyectos tiene el Museo para este año?
Tiene en proyecto, conjuntamente con el Museo de Bella: Artes de Caracas, una exposición de Alexander Calder, en el segundo semestre de este año. Además hay un proyecto de exposición con un par de artistas de la región, artistas locales de la tendencia constructivista. Las exposiciones irán acompañadas de conferencias dictacticas por personal especializadas en el área con el fin de ampliar el conocimiento que el público tenga a partir de la exposición, catálogos afiches. Y tan pronto se termine la construcción de la sala di eventos especiales vamos a presentar grupos de danza„ conciertos, teatro, talleres infantiles.
Con relación a las obras de ampliación del Museo ¿cómo ando eso?                          .
-Eso está bastante adelantado. Están listos el depósito dé obras, el taller de restauración, el laboratorio de fotografía, está prácticamente en construcción la biblioteca al igual que cafetín, todos los pasillos que comunican a la nueva área antigua y queda por construir el edificio administrativo y la de usos múltiples, los cuales, según el Inspector de obras quedará terminado para el primer semestre de este año. Por eso es  que yo creo que para el segundo semestre el Museo estará funcionando a plena capacidad.
¿Ustedes van a esperar que se construya todo el conjunto pará ponerlo a funcionar?
-No. A medida que se vayan incorporando áreas nuevas al Museo las pondremos en actividad. Por eso es importante que en este momento se defina la cuestión del presupuesto.
¿Hay receptividad por parte de la CVG?

 -Hasta ahora ha habido receptividad, las conversaciones están adelantadas y creo que en poco tiempo todo quedará resuelto.

miércoles, 6 de mayo de 2015

EL NIÑO JESÚS SOTO



         Soledad fue el remanso de los abuelos de Jesús Soto, agobiados de tanto llano, morichales pantanosos, esteros y arroyos.
         De manera que el único paliativo a su agobio era el Orinoco que recoge todas las aguas del llano y por ese río se vinieron hasta Ciudad Bolívar, según dice el poeta deltano José Balza que le contó el artista.
         Paula Soto era su gran abuela. Desafiaba al Tigre, se metía por Morichal Largo, cruzaba el Caris, vadeaba la Peña. Procuraba la pesca, bailaba joropo y hacía y deshacía su vida para recomenzar cada año nuevo.
         Paula era ágil y sonora. Podía leer las estrellas, descifrar con astucia los secretos del amor e intuir conjuros y acechos.
          Un día doña Paula se fue del Llano sin abandonarlo todo y encontró otros vientos. Ni quiso saber más del silencio interminable de la llanura. Prefería aquel que amodorra y a veces encanta. Prefería el silencio de Soledad.
         Pero un buen día. Soledad como el Llano del Guárico o de Anzoátegui, también se quedó atrás, aunque la abuela, siempre allí, pegada de sus vacas, becerros y gallinas.
         En la barriada pintoresca de Santa Ana, entre el río y el cerro angostureño, se instaló la familia. Pero Emma, la muchacha airosa, liviana como liana, hija de la gran abuela y con olor a jazmín, se prendó como clavel en el ojal de Luis García Parra. 
         Las agudas notas del violín la sustrajeron de su ambiente santanero y aunque después volvió, su regreso no fue de soledad pues estaba en cierne un niño que sabría dialogar con el sonido, la intermitencia del moriche y el rielar luminoso del río.
         Soto nació el 5 de junio de 1923, cuando otro Soto, el general Vicente Pérez Soto, gobernaba en el Estado Bolívar.
         Nació el niño en pleno juegos florales del Teatro Bolívar, cuando se jugaba Rondá y llegaba a la ciudad Monseñor Miguel Antonio Mejía.
         Soto creció delgado e inquieto, con una sinusitis que no lo dejaba respirar, pero con la cual acabó de una vez la yerbatería indigenista de la abuela. 
         Pescaba el niño, atravesaba el río a nado. Otras veces en curiara, en piragua, y entre el puerto de Santa Ana, Soledad y el hato de Doña Paula, parecía transcurrir la vida de su infancia.
         El niño Soto como Juan Ramón Jiménez, también tenía un Platero. Se llamaba Comino, acaso porque se ponía del mismo color del onoto cuando relinchaba y se restregaba contra los matorrales y la greda del río.
         Con su Comino ensillado se iba de trote por el aquel llano abierto que le infundía cierto temor y respeto. El Llano al igual que el Río le impresionaba hondamente. Pugnaba entonces entre la soledad del llano y la cercanía de la gente.
         En ese tiempo tenía edad de escuela, de palotes y de garabatos hechos con pintura de labio y de carbón sobre cartón o el duro lienzo de paredes y tapias.
         ¡Déjalo tranquilo! Terciaba muchas veces la abuela. “Déjalo mujer, tranquilo, que a lo mejor quiere ser pintor y eso es bueno”
         Y para que dejara en paz el lápiz de la Tía y no gastara los carbones del fogón, la complaciente abuela le obsequió un arcoiris de creyones.
         Desde entonces, desde la edad de cinco años, Soto pintaba, jamás dejó de pintar y fue pintor.
         Pero, acaso, también músico, buscando la vena del padre que era violinista de circos, cines y parrandas. El, igualmente, pretendía atrapar el sonido con la misma gracia y sensibilidad de su padre. Más, no con el violín. Prefería la guitarra, intermedio entre ese instrumento antiguo de Carmona y el cuatro criollo del llano.
         Siempre Soto soñó con una guitarra hasta que al fin un día la tuvo, ya fuera de infancia, en Caracas, Maracaibo, París, donde había un sabio del instrumento, el maestro Lagoya, que tanto le enseñó y tanto quiso fuese como él. Pero Soto había nacido y crecía para ser pintor.
         Un día Soto se dio cuenta que su infancia se le estaba quedando atrás. Fue cuando el amor rozó su piel impregnada de playa, llano y sol.
         El amor le llegó temprano y temprano quiso deshacerse de él, obligado por quien tiene metas en dirección hacia otros horizontes. El amor primaveral, tierno y romántico, entre picoteos, excursiones y películas, lo sacudió, pero sin que pudiera alienarlo.
         Soto era un joven de muchas horas de cine. Estaba exonerado de puerta gracias a que desde muy de madrugada, pintaba los carteles y cartelones anunciando la película del día.
         Asimismo calzaba unas buenas horas de pista, bailando en cada fiesta de amigos. El baile era su pasión. Cualquier música contagiaba  su ser, armonizaba sus pasos, un bolero, una rumba, una guaracha y hasta un foxtrot.
         Pero un día de tanto pintar carteles, hasta 50 en una hora, de los cines Royal, América y Mundial, a alguien, aparte de sí mismo, se le ocurrió que debía ser pintor de verdad y le puso como único requisito una beca.
         Entre Vicencio Pérez Soto y Mario Briceño Iragorri, habían pasado por esta Ciudad Bolívar casi un gobernador por cada año de su vida y él contaba diecinueve. El Obispo, sin embargo, era el mismo llegado a la ciudad cuando él abría los ojos en el siempre animado puerto santanero.
         Entre el obispo y el Gobernador hubo acuerdo y el adolescente pudo distanciarse físicamente de la Ciudad y el río y llegar a la ansiada Caracas que parecía abrir todas las posibilidades. Luego fue la ciudad del Lago y finalmente París, capital de la cultura y el arte occidental. La ciudad que definitivamente le alumbró el camino, un camino, sin embargo, con rastros de azul y ocre, con intermitencias de moriche y luminoso rielar del Orinoco.
         Allá se sembró, allí se quedó, lejos del Orinoco, muy cerca del  Sena, que también riela como el río padre de todos los ríos de su tierra mestiza, de ese gran río del cual aprehendió las líneas que atraparon el tiempo y que también tiene sus agujeros negros donde quedó sepultado como enésima estrella del universo.


(Soto nació el 5 de junio de 1923 y murió en Paris el 17 de enero de 2005)

martes, 23 de diciembre de 2014

Obras de Soto dadas comodato



El 19 de abril de 1995, se suscribió un convenio de comodato por 99 años entre la Fundación del Museo de Arte Moderno Jesús Soto, CVG y Gobernación, tanto por las obras de arte como por los bienes.
Con la firma de este convenio se garantiza que durante 99 años, las obras de Soto permanecerán en el Museo y sobre terrenos y bienes que la Gobernación y la CVG donan en comodato a la Fundación.
En ese momento protocolar el Maestro Jesús Soto declaró a la prensa que “ahora estamos trabajando en un terreno de todos, en igualdad de condiciones, para preservar la seguridad del Museo frente a entidades que pueden desvirtuar la razón de ser del mismo y el futuro rumbo de la institución cultural”.
Posteriormente, con la presencia de Soto, el Ejecutivo Regional a cargo del doctor Eliécer Calzadilla, firmó otro convenio con la Fundación para aportar 23 millones de bolívares destinados a pólizas de seguro para proteger las obras que se encuentran en el Museo que además de su valor artístico, poseen un valor económico que debe protegerse; mejorar las salas de exposición y elaboración de catálogos.
En diciembre de ese año, Soto fue distinguido con el Premio de Escultura de Francia concedido por el Ministerio de Cultura que es el mayor homenaje que se le puede hacer a un artista en Francia. Soto desarrolló su carrera artística entre Venezuela y Francia, pero un 70 por ciento de ella ocurrió en París. El Museo de Ciudad Bolívar, donde nació en 1974, conserva más de un centenar de obras suyas y 150 obras de otros artistas, en total, 730 piezas de arte, entre pinturas y esculturas de reconocidos artistas venezolanos y extranjeros. Algunas en salas de exhibición, y otras en bóveda.l gobernador
Desde sus comienzos sus obras han sido abstractas, constructivas y cinéticas. Su trabajo salió de la pintura y se fue a una tercera dimensión escultural a la que además agregó el concepto de cuarta dimensión que es el movimiento.
Después de la muerte del Maestro Jesús Soto, el Museo venía funcionando normalmente bajo la presidencia de su hijo Cristóbal Soto, pero el 30 de junio de 2011, el Museo fue ocupado o intervenido sorpresivamente por el Gobierno del estado alegando “revisión integral” administrativa y de funcionamiento, así como de su inventario físico, documental y valoración de obras.
 El presidente de la Fundación tras los hechos registrados, rechazó la intervención y en carta dirigida al gobernador Francisco Rangel Gómez así lo hace saber y por el modo como fue ocupado el Museo, con un piquete armado, lo consideraba “un secuestro del inmueble y de las obras de arte de mi padre y de todos los artistas venezolanos y extranjeros que generosamente han accedido a intercambiar obras para realzar el museo y enriquecer el acervo espiritual del estado Bolívar y de la República.
 Lo que no se justifica desde ningún punto de vista es la actuación sin fundamento, el uso de la vía de los hechos por encima del derecho, ni el abuso de autoridad que puede acarrear consecuencias indeseables para el arte y la cultura de un patrimonio cultural de la humanidad
 Señor gobernador solicito de manera formal su intervención en este caso para que vuelvan las cosas a su estado original, se nos regrese el espacio que de manera ilegal ha sido ocupado, se rinda cuenta de las obras de arte que en esos espacios están expuestas, y retorne una atmósfera de sosiego cuyo acreedor principal es el pueblo del estado Bolívar, en cuyo nombre me expreso

sábado, 21 de junio de 2014

El Parrandero Jesús Soto


Maestro del arte y gran parrandero
En diciembre del año pasado hablamos de las tradicionales parrandas bolivarenses, pero no hablamos de un connotado personaje adicto a las parrandas como lo fue el Maestro del arte óptico Jesús Soto. (en la foto con su madre Doña  Enma y su maestra Teodorita Méndez).
            Lo hacemos ahora convencido de que muchos lo celebrarán, especialmente quienes compartieron con él Maestro las parrandas en sitio fijo, casi siempre la casa de Doña Enma y en el jardín de la quinta de Elías Inatti  o en forma de serenatas como muchas veces ocurrió en Caracas cuando era estudiante de artes plásticas en la Cristóbal Rojas.
Las parrandas de Soto en Ciudad Bolívar se dieron después que estaba consagrado  como pintor porque durante su época de adolescente en la parroquia Santa Ana no sabía ejecutar instrumentos musical alguno no obstante ser hijo de Luis García Parra, quien era un ejecutor del violín.
Soto, en la Cristóbal Rojas, más bien era un muchacho tímido. Quien le despertó su genética potencialidad de parrandero fue su amigo del alma, el pintor Carlos Cruz Diez, quien hacía sonar la guitarra al estilo cañonero.  Fue él quien le enseñó a Soto las primeras tonalidades y le gustó tanto el sonido que se buscó un profesor tan pronto  se hizo ambiente en Paris.  Nada menos que al maestro Alexandre Nagoya, profesor del Conservatorio Nacional de Música Superior de Paris.
Cuando era estudiante de la Cristóbal Rojas se iba por las noches a dar serenatas con Carlos Cruz Diez, caraqueño conocedor del patio.  Catia, La Pastora  y San José, eran las parroquias preferidas y de las muchachas pizpiretas y adictas tanto a la serenata ventanera como al juego de la pizpirigaña.
Cuenta Carlos Cruz Diez que una noche se fueron a Catia junto con varios amigos y eran las dos de la madrugada cuando daban una serenata. Entones vieron venir a un Policía y pensó: “La cosa como no va a estar bien”.  No  obstante, continuaron cantando y el Policía, acercándose más, dijo embelesado: ¡Que maravilla, que bonito!  Sigan cantando que yo los acompaño”.  Al poco rato se agostó el licor y el Policía solícito y complaciente exclamó “No se preocupen, yo arreglo esto”.  Se fue a la bodeguita de la esquina.  Golpeó la puerta con el rolo y se oyó una voz soñolienta que desde adentro preguntaba “¿Quién es? –La Autoridad. Se abrió la puerta y se asomó un señor semidesnudo con un paño en el cuello y el policía le dijo: “Dénos una botella de ron” y así con suficiente combustible la parranda pudo continuar hasta el amanecer con buena protección.
En una de sus tantas venidas a Ciudad Bolívar, acompañado del pintor Víctor Valera y el poeta Luis Pastori se le ocurrió a Soto participar en una parranda por los lados de Vista Hermosa, pero luego por cierto imprevisto se dispersaron y cada quien trató de regresar a su hotel.  Luis Pastori se extravió y preguntó a un individuo por las inmediaciones de una Estación de Servicio ¿Cuál vía tomaba para llegar a su hotel?  El hombre le respondió que mejor preguntara a un agente del orden público. “Pero, señor es que no he visto a ninguno a 300 metros a la redonda”.  “Ah, pues entonces dame la cartera” dijo amenazándolo con un revólver.
Soto, amigo de Alfredo Sadel, lo invitó para que lo acompañara a Ciudad Bolívar y estando ambos de parranda en la casa del doctor Elías Inatti, a Sadel se le presentó un percance:  No podía cantar porque sentía un oído tapado.  Inmediatamente Elías lo llevó al consultorio de su colega Vinicio Grillet y éste los recibió con una botella de güisqui.  Sadel reaccionó, “Doctor, yo no vine a tomar güisqui sino a ver que tengo en el oído”.  “No se preocupe que lo va a necesitar” respondió Grillet y le aplicó el scopio.  Ven a ver Elías y Elías dijo que veía una nube azulada.  A lo que de seguida pensó en voz alta Sadel: “Debe ser el jabón azul con el cual me baño”.